019 - DIC
2007
2007
No hay nada más de hueva que los desesperados que se cuelgan del claxón para todo. Por suerte en algunas ocasiones existe la justicia poética, o por lo menos eso quisiéramos.
No hay nada más de hueva que los desesperados que se cuelgan del claxón para todo. Por suerte en algunas ocasiones existe la justicia poética, o por lo menos eso quisiéramos.