008 - SEP
2009
2009
Ha llegado la hora de darle un retoque al menor de los Volvos y en Frankfurt será presentada su nueva cara retocada y lavada. Nunca he sido muy entusiasta del C30, siempre me pareció que tiene cierto parecido con el Pacer o el Gremlin por lo menos en la forma. El facelift me parece que le dio una imagen más seria, lo que lo hará el hatchback ideal para los señores de 40 para arriba que no están listos para renunciar a la idea de la juventud comprándose por ejemplo un Passat, pero tampoco quieren vivir fuera del halo de seguridad de Volvo. Lo que si no era necesario era integrar el naranja a la paleta de colores. Eso se llama violencia visual innecesaria.