2010
Dodge decidió poner fin a la vida del Viper SRT-10 como lo conocemos ahora, pero no sin antes hacerle una despedida digna de un coche que debería estar en un hospital mental con una camisa de fuerza.

El Viper es conocido por ser un perfecto método de cobrar el seguro de vida del esposo rico sin que nadie descubra el plan y las cosas se pongan feas. El bestial motor de 10 cilindros y 600 caballos combinado con la poca asistencia electrónica de tracción hacen que el Viper sea un ataúd sobre ruedas en manos inexpertas.
Es precisamente ese comportamiento demente aderezado con acabados rupestres y una imagen de animal depredador lo que lo ha hecho un coche único que juega en la misma liga que los TVR. Si existiera una casa de locos para coches probablemente estaría llena de Vipers, TVR y seguramente muchos coches soviéticos que todavía piensan que viven detrás de la cortina de hierro.
El Viper SRT-10 última edición será gris grafito con una franja negra en el cofre, rines negros y el mismo V10 de 8.4 litros que lo lleva de cero a cien en menos de 4 segundos, y de ahi a la copa de un árbol. Esto marcará el fin de la cuarta generación del Viper y en 2012 veremos las primeras imágenes del nuevo súper deportivo de Chrysler-Fiat aunque todavía no queda claro si será un Viper de quinta generación o si se va a empezar de cero con un coche completamente nuevo.