2010
El Autoshow de París (de ahí el título del post) trajo muchas novedades. Algunas de ellas no le importaron a nadie y otras realmente pusieron a babear a los entusiastas. Una de estas novedades babosas es el nuevo SLK.
La tercera generación del más pequeño de los convertibles de Mercedes estará en tiendas por ahí de fin de año. El rediseño muy afortunado toma elementos del SLS y demás partes de la caja de sorpresas cuadradas de Mercedes. La primera generación del SLK que se presentó por ahí de 1998 marcó la tendencia de los convertibles de techo duro y desde ahí ha sido un objeto de deseo de señores en la crisis de los 40 y demás entusiastas de los coches y el buen manejo.
Algunos rumores indican que uno de los motores será un 3 litros bitubro que producirá unos 300 caballos y eso sumado a la dieta que lo hizo perder unos 90 kilos lo hará un verdadero cohete descapotable. Falta ver que hará AMG con el biturbo, pero seguramente será un cosa enferma que hará que el SLK pase más tiempo quemando llanta que avanzando, tal como sucede con la versión SL.
