2010
Al día siguiente de haber comprado su fabuloso Ferrari Italia 458 este amigo logró convertirlo en un pisapapeles de más de 200 mil dólares demostrando que sus habilidades de conductor no le llegan a la capacidad de su billetera.

Hasta ahora se tienen documentados tres Ferraris Italia que han terminado como un montón de chatarra. El que terminó abrazado del poste es el segundo y le fue bastante mejor que al primero que debido a una falla en el motor terminó como un montoncito de cenizas con rines. El tercero cayó víctima del típico intento fallido de impresionar a la novia, que terminó con un súper auto metido en un montón de arbustos.
El Italia en cuestión fue embarrado en las cercanías de la fábrica de Ferrari en Maranello, donde los clientes que lo desean pueden recoger sus joyitas e incluso participar en un curso en donde se les explica como manejar sus nuevos juguetes. Evidentemente este conductor aplicó la misma idea de Maradona quien no consideró necesario ir al curso de director técnico y acabó como mascota de los alemanes.
Lo rescatable de este incidente es que nadie resultó lesionado, pero igual debería de ir alguien a casa de este piloto mal logrado para darle unos buenos sapes por destruir esta obra de arte automotriz.